| Reconocer que en el mundo actual hay 300 mil niños, niñas y adolescentes que participan en conflictos armados resulta tan desolador como inaceptables. Ellos/ as son reclutados para formar parte de las filas de ejércitos y grupos rebeldes en conflictos armados, pero también son susceptibles a ser prisioneros de guerra. Altos representantes de Naciones Unidas debatieron sobre el tema durante la reunión del Consejo de Seguridad celebrada en enero recién pasado bajo la presidencia de la ministra chilena de Relaciones Exteriores, Soledad Alvear. |
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Al iniciar el encuentro la ministra Alvear sostuvo que las cifras de niños/as y adolescentes involucrados en conflictos armados demuestran que existe una crisis fundamental de los valores que deben gobernar el mundo. A esta postura se sumó la directora ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Carol Bellarmy, quien llamó a desmovilizar a los niños/as soldados, sin depender de los procesos de paz.
Carol Bellarmy acusó a la comunidad internacional de no hacer lo suficiente por evitar el sufrimiento de los menores. "He sido testigo del horrible impacto, del miedo y la incertidumbre que padecen los niños por el horror de la guerra, así como de las largas secuelas a las que se ven abocados por la pérdida de sus hogares, de familiares o el cierre de sus colegios", declaró.
Por su parte, Olara Otunnu, representante especial de la ONU para niños y conflictos armados, puso el acento en el aumento de niños/as reclutados para conflictos armados e instó al Consejo de Seguridad a tomar medidas urgentes contra aquellos estados y grupos armados que los usan. A la vez, propuso incluir a la infancia en las negociaciones de todos los procesos de paz, así como de fortalecer a las instituciones nacionales que velan por los niños y niñas en los países en conflicto.
Por último, fue generalizada la visión de los participantes en cuanto a que esta realidad constata que las normativas que protegen a los niños/as no se respetan y que el problema forma parte del gran abanico de abusos a los derechos humanos durante y después de todo conflicto armado.
En síntesis, el Consejo de Seguridad centró una parte del debate en uno de los fenómenos más complicados de las guerras, la de los niños y niñas soldados, que proliferan en África, Sudamérica y en algunas partes de Asia. Es preciso recordar que la antesala de esta reunión fue la 32 Sesión de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, efectuada en junio del 2003 en Barbados-Jamaica. En esa oportunidad se abordó tanto el crecimiento del problema en la Región como la implementación de acciones más enérgicas para combatirlo y se planteó reforzar el Protocolo Facultativo.
Las conclusiones de la OEA, a su vez, fueron acentuadas en una reunión entre la Coalición para acabar con la Utilización de niños Soldados 1 y la UNICEF que se llevó a cabo, también en junio del 2003, en Asunción-Paraguay. En ésta, los representantes de Paraguay, Panamá, Colombia, Perú, El Salvador y Venezuela discutieron una estrategia regional conjunta para erradicar el uso de niños y niñas en los conflictos armados, en las bandas criminales, en las guerrillas y en los grupos paramilitares que prohíban su reclutamiento e instrucción en el uso de armas y técnicas militares a menores de 18 años.
Reclutados y autoreclutados
Reclutar niños/as como soldados es uno de los objetivos de los grupos guerrilleros y de las fuerzas paramilitares porque ellos acatan órdenes sin protestar. La forma de conseguirlos es a través de secuestros en la calle o sacados de los colegios, campos de refugiados o campos de desplazados internos. A otros tantos se los obliga a dejar la casa a punta de pistola. Sin embargo, muchos niños/as y jóvenes se unen voluntariamente a los grupos rebeldes como una posibilidad de escapar a la violencia intrafamiliar, de la pobreza extrema en que viven y, a la influencia de familiares que comparten ideales con los insurgentes. Sea cual sea el camino de enrolamiento todos terminan en lo mismo. El trato militar es para todos iguales, es decir no importa la edad del niño/a, tampoco el sexo. Todos son soldados. Y ello equivale a ser entrenados para usar explosivos, armas y participar en combates, trabajadores, porteadores (que trasladan armas o cosas de un lado a otro), espías, esclavos sexuales o barreminas; esta última es una actividad que implica un gran peligro para la integridad física de los niños. De hecho, mensualmente 800 menores de edad mueren o son mutilados por minas terrestres, sostuvo el representante de México durante la reunión del Consejo de Seguridad. En el caso de las niñas que forman parte de estos grupos la generalidad es que son obligadas a convertirse en "novias" de soldados adultos, a utilizar anticonceptivos y a someterse a abortos cuando quedan embarazadas, añadió el funcionario mexicano.
Los niños/as: Actuales "perros de guerra" *
- Actualmente se registran alrededor de 300.000 niños/as soldados activos.
- Se concentran en República Democrática del Congo, Sierra Leona, Liberia, Etiopía, Angola, Mozambique, Sudán, Uganda, Sri Lanka, Filipinas, México, Perú y Colombia.
- Los niños/as, en muchos casos, han sido reclutados bajo coacción. Algunos han sido secuestrados. Se les obliga a hacerse combatientes o sirvientes y a las niñas a ser esclavas sexuales, prostitutas y escudos humanos.
- El desarrollo de armas ligeras ha permitido que los niños de siete y ocho años puedan ir armados.
- Los "jefes" tienen especial interés en los niños soldados. Bajo los efectos de las drogas pueden luchar sin temor a las consecuencias.
- Los niños/as soldados tienen menos necesidades que los adultos. Su mantenimiento es más económico y requieren menos alimentos.
- Los niños/as soldados no son imprescindibles. Son los nuevos "perros de guerra", con frecuencia son demasiado jóvenes para considerar sus acciones y pueden manipularse para que cometan atrocidades.
- Durante el último decenio del siglo XX : murieron dos millones de niños; seis millones de niños resultaron heridos; entre cuatro y cinco millones de niños quedaron discapacitados de por vida (sólo en Angola hubo 80 mil niños lisiados por minas terrestres); más de 12 millones de niños/as han tenido que abandonar sus hogares y alejarse de sus familias; cada año 7 millones de niños/as son atendidos en operaciones de ayuda humanitaria; y la mitad de los 22 millones de refugiados del mundo son niños/as.
Protocolo Facultativo
El Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de niños en los conflictos armados entró en vigencia el 12 de febrero de 2002. El Protocolo establece un aumento en la edad mínima obligatoria para poder participar en conflictos armados o para realizar el servicio militar obligatorio, quedando establecida la edad de 18 años. Igualmente se hace un llamamiento a los países para elevar la edad mínima para el reclutamiento voluntario así como para establecer estrictas medidas de seguridad en el caso de reclutamientos voluntarios de menores de 18 años. Finalmente prohíbe todo reclutamiento (obligatorio o voluntario) de menores de 18 años por parte de grupos armados no gubernamentales. El Protocolo facultativo establece un número de puntos clave a desarrollar a nivel internacional para la creación de una protección global contra los niños soldados, incluyendo el Estatuto de la Corte Penal Internacional de Roma, la Convención 182 de Organización Mundial del Trabajo, la Carta Africana de Derechos y Bienestar de los Niños y la Resolución 1379 del Consejo de Seguridad de la ONU. Sea cual sea el camino de enrolamiento todos terminan en lo mismo. El trato militar es para todos iguales, es decir no importa la edad del niño/ a, tampoco el sexo. Todos son soldados.
Colombia: TIERRA DAMNIFICADA
Más de medio siglo de violencia vive Colombia. El tiempo demuestra que el caso colombiano parece endémico y donde sus niños/as forman parte de una guerra triangular entre la guerrilla (FARC y ELN), los paramilitares y las Fuerzas del Gobierno. Según las investigaciones que ha realizado la organización de las Américas Human Right Watch (HRW) el cuarenta por ciento de los miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) son niños y al menos uno de cada cuatro combatientes de los grupos de extrema izquierda es menor de 18 años.
Destaca que para los convenios internacionales un menor de edad tiene dos lecturas: para el derecho internacional se trata de personas menores de 18 años y para el derecho de guerra la edad mínima para reclutar es de 15 años. Sin embargo, en el enrolamiento de infantes y adolescentes colombianos las edades oscilan entre los 9 y los 15 años. HRW estima que en la actualidad más de 11 mil niños/as participan directamente en el conflicto armado de Colombia, reclutados voluntaria o forzadamente por los grupos rebeldes.
Estas cifras fueron obtenidas por medio de una investigación que usó como metodología una entrevista realizada a más de 120 menores excombatientes. Los resultados revelan que tanto la guerrilla como los paramilitares aprovechan la desesperación de los niños/as en zonas rurales. "Muchos se incorporan para obtener alimentos, protección física o por miedo. La mayoría ingresa voluntariamente porque les prometen una carrera militar. Pronto descubren una realidad diferente y donde el principal objetivo es deshumanizarlos. Para ello son obligados a presenciar mutilaciones, torturas o violaciones", señala el informe.
En tanto, los niños/as combatientes que intentan escapar corren el riesgo de ser ejecutados, incluso por sus propios pares.
En los "consejos de guerra" de la guerrilla se vota si deben morir aquellos que incurren en faltas El Gobierno colombiano ha implementado programas de rehabilitación social para los que logran desertar. Eso requiere una gran inversión económica porque la reinserción necesita de apoyo psicológico, educacional y capacitación laboral. De no ser así el riesgo es la delincuencia y un futuro incierto porque los excombatientes han sido obligados a crecer y a vivir una guerra ajena, vinculada a la situación de pobreza, explotación y violencia, dice José Miguel Vivanco, director ejecutivo de HRW.
¡Esto es Colombia!
Adriana ingresó a las filas rebeldes de Colombia por tres causas: la violencia intrafamiliar, las condiciones de pobreza extrema en que vivía y la influencia de su abuela quien era amiga de los insurgentes. Al poco tiempo se arrepintió. ".... un día me escapé. Me cogieron después de una hora. Les rogué que me dejaran ir. Me amarraron con una cadena y afortunadamente votaron por no matarme. A cambio me hicieron cavar unos 20 metros de trinchera, me mandaron 20 veces por la leña y me amarraron a un palo dos semanas. Luego de volver al poder de la guerrilla fui capturada en un enfrentamiento por los paramilitares que me entregaron al Ejército colombiano". Soria de 16 años fue violada por un comandante de 30 años como castigo a su indisciplina. El castigo ocurrió a las dos semanas de haber llegado al campamento de la UC-ELN (Unión Camillista- Ejército de Liberación Nacional). Dice: "entró una noche, me agarró por el pelo y empezó a tocarme. Lloré, grité y le supliqué que me dejara porque era virgen. Me dolió. Después de violarme se marchó. Yo no dije nada a nadie porque era parte del mando. Volvió cuatro días después y otra vez como a los dos meses". Soria al descubrir que estaba embarazada escapó del campamento. Caminó durante tres días tomó un autobús a otra ciudad y llegó a casa de una tía. "Quiero quedarme con el bebé, tener un niño te hace escoger el buen camino y volverte responsable", manifestó a HWW.
Perú: EN LA GUERRILLA Y EN LOS CUARTELES MILITARES
En el caso de Perú los dos movimientos guerrilleros de mayor incidencia han sido Sendero Luminoso y Movimiento Revolucionario "Tupac Amaru" (MRTA). Ambos, a la fecha, han sufrido duros golpes por parte de las Fuerzas Armadas peruanas, y aunque el conflicto entre el gobierno y los grupos armados insurgentes fue concluido en 1992 aún existen algunas áreas rurales donde la violencia armada está presente. Esto, sin duda, hace que el reclutamiento de niños/ as y mujeres persista y se asemeje al reclutamiento que hacía Sendero Luminoso durante los años 1990 y 1992, donde se reportó un total de "153 casos de niños soldados entre la selva ayacuchana y el valle del río Apurimac en el centro sur del país. Muchos niños soldados identificados en Valles de la Selva eran huérfanos y habían sido llevados inicialmente por sus padres a comunidades bajo el control de Sendero Luminoso. Recibieron entrenamiento militar y participaron en condados de aniquilamiento contra poblaciones resistentes", señala el estudio realizado por Pilar Dughi y publicado por UNICEF sobre el tema.
Reclutamiento irregular
Otra forma de incorporar a los niños en conflictos armados es a través del reclutamiento ilegal por parte de las Fuerzas Armadas. Un caso difícil de olvidar fue la muerte Yenuari Chihuala Cruz, de 14 años que participó en el conflicto limítrofe con Ecuador en 1995 que fue proclamado héroe nacional. Yenuri fue reclutado (o levado) junto a sus amigos del barrio. Una esquirla de granada se le incrustó en el pie y su cuerpo carcomido por el tétano. El no llevaba el calzado militar adecuado para un combate. Las Fuerzas Armadas sostuvieron que él se había alistado voluntariamente. En contraposición a las anteriores declaraciones de las Fuerzas Armadas el pasado mes de febrero se informó, por la prensa, la existencia de una grabación tomada al interior del cuartel militar Alfredo Vargas Guerra de Iquitos, por una delegación del Congreso de la República peruana que registra entre sus filas a menores de edad. Los miembros del Congreso de la República visitaron personalmente los pabellones de los soldados con el fin de esclarecer las denuncias de maltratos y torturas contra soldados y conscriptos, y el reclutamiento irregular de menores de edad o leva. En dicha visita detectaron que algunos rostros y estaturas no correspondían a los de un joven, sino que más bien parecían niños. El video registra el momento en que la delegación pregunta las edades a los soldados y éstos no se atrevían a responder. Sin embargo, uno dice que tiene 15 años, al que le siguen otros con 15 y hasta 14 años. En total la comitiva del Congreso de la República encontró a quince conscriptos menores de edad, siendo los mayores de 16 años. En el video también aparece un oficial tratando de dar explicaciones frente a la comprobación de la irregularidad. El militar sostiene que para cumplir el Servicio Militar Voluntario es necesario el permiso de los padres y agrega que sólo reciben a los nacidos en 1985 y que si existen menores de edad es única y exclusivamente responsabilidad de las Oficinas de Reclutamiento. Cabe señalar que el reglamento del SMV dicta que los jóvenes que deseen ser conscriptos de las Fuerzas Armadas deben presentar un documento oficial que garantice que tienen 17 años. De lo contrario no son aceptados. Los hechos constatan que esto no rige en la V Región Militar con sede en Iquitos.
Centroamérica: dicen que todo va bien
Los avances en la resolución pacífica de los conflictos en Centroamérica han ido tomando otro rumbo. En Guatemala y El Salvador han disminuido fundamentalmente en base a acuerdos y negociaciones donde participaron los antagonistas militares y guerrilleros y una multiplicidad de actores sociales que fueron esenciales en los diálogos de paz.
Guatemala
Después de la guerra civil (1962-1996) se hizo hincapié en que el reclutamiento de niños/as y adolescentes fue una práctica común. El 45% de la población masculina había sido reclutada por las Fuerzas Armadas en alguna época de su vida. Y de ese 45%, el 20% eran menores de edad. La población indígena especialmente fue objeto de esta forma de reclutamiento forzoso. Las Fuerzas Armadas eran las encargadas del reclutamiento legal de menores y llegaron a contar con más de 20 mil niños menores de 15 años. Por su parte, los grupos armados de oposición como la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG) hacían reclutamiento ilegal. Antes de la firma de Paz, la legislación Guatemalteca no contaba con ningún instrumento jurídico que protegiera directamente a la población civil ni a la niñez de las confrontaciones bélicas. Junto con el escenario post-conflicto se iniciaron algunas medidas, entre ellas la firma del Pacto de San José o "Convención Americana sobre los Derechos Humanos" en 1978 y en 1990 ratifica la Convención de los Derechos del Niño.
El Salvador Según datos estadísticos en El Salvador durante la guerra civil (1972-1984) murieron y desaparecieron más de 80 mil personas. Se estima que de ellos el 15% eran menores de edad. El reclutamiento masivo de menores de edad fue llevado a cabo tanto por las Fuerzas Armadas del Estado, como por el grupo armado de oposición FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional). En las regiones rurales de El Salvador, la niñez desplazada por el conflicto interno fue la misma que un tiempo después fue utilizada para enfrentar a las Fuerzas Armadas del Estado en los combates. Los menores de edad eran obligados a asistir a escuelas guerrilleras para recibir la instrucción militar adecuada para entrar en el campo de batalla. Después de los Acuerdos de Chapultepec de 1992 o Acuerdos de Paz en El Salvador se implementaron un conjunto de reformas al sistema político del país. En lo relativo a Derechos Humanos el país ha tenido que librar una dura batalla con el proceso de desmovilización de los combatientes, el regreso de los desplazados y la reorganización social. Asimismo, ha tenido que luchar por la implementación de políticas dirigidas a la recuperación física y psicosocial de los niños/as y adolescentes involucrados en la guerra civil. Se puede decir que en la actualidad no existen conflictos armados internos en Centroamérica y, además, los países mencionados cuentan con un sistema político democrático y una transición relativamente resuelta. Sin embargo, se presenta en ambos países -y muy especialmente en El Salvador- una situación preocupante y anormal en cuanto a las situaciones de violencia denominadas invisibles. Es un hecho que existe una proliferación de removilización, de pandillas juveniles (maras), de delincuencia común, y de grupos armados de auto-defensa, tanto urbanas como rurales y donde las investigaciones constatan el reclutamiento de niños y adolescentes.
Organización fundada en 1998 que reúne a ONG, agencias y expertos en este tema de todo en el mundo. Su comité directivo está formado por Amnistía Internacional, Human Rigth Watch, Quaker United Nations, Save the Children, Tierra de Hombres, entre otras
Referencias: *OIT. Sindicatos de las Educación trabajan por una cultura de paz. -Programa de Promoción Integral de los Derechos del Niño Proder del Instituto Interamericano del Niño (IIN). - Prensa latinoamericana.