| Quisiera
dedicar las ideas que a continuación expondré a los niños
y jóvenes de la Intifada Palestina, al poeta, internacionalista y combatiente
guatemalteco Otto René Castillo quien dijera :"Nada de su humanidad
debe negar el hombre ni su lodo, ni sus estrellas"; a Olga Benario, antifascista
e internacionalista que unió su destino a un pueblo de Nuestra América. Hubo
un tiempo en que el término "imperialismo" estuvo en riesgo de
desaparición, paradójicamente, justo cuando se hacía más
fuerte, cuando se imponía la unipolaridad y se ponía en la conducción
de la globalización; es que la postmodernidad exigía una conceptualización
"light", menos comprometedora.
Fue un tiempo en el cual el miedo
que trajo la derrota, el empobrecimiento de las ideas, la rápida neofascistización
de amplios sectores de la población de los países desarrollados,
incluso de sectores llamados progresistas, que en pocos meses se olvidaron de
los árboles, de los peces, de la preservación de las aguas porque
nunca pensaron mucho en los seres humanos, particularmente en los del Sur- cargaron
los aviones con Uranio 248 y se subieron sin mucho rubor al tanque de la guerra
imperialista, mostraron cuan frágil eran algunas posiciones y el débil
arraigo de las ideas de justicia social, libertad y solidaridad; lo que nos debe
llevar a un análisis profundo de estos hechos. Nos
ha tocado en cierto sentido- la suerte de vivir una época compleja,
de derrumbes y también de verdades que tienen luz propia; el momento más
profundo de la crisis empieza a ser superado por la tenaz resistencia de algunos,
dispersos en todo el Orbe, se inicia una lenta rearticulación, todavía
carente de muchas respuestas y sin tener una síntesis acabada del período
precedente. La
teoría y la práctica están ante inmensos desafíos;
se aproximarán más a la solución de ellos, quienes en la
crisis mantuvieron los principios y valores más altos de la humanidad,
quienes no se vendieron ni alquilaron al pragmatismo del Nuevo Orden, los que
no se dejaron seducir por el exitismo neoliberal y siguieron desarrollando el
pensamiento emancipador y su propia identidad. Existe
consenso entre los científicos sociales de Nuestra América en caracterizar
el modo de producción que tiene lugar en la actual fase como de "capitalismo
monopólico transnacional", que tiene lugar dentro del proceso de globalización
de tipo neoliberal. Este
proceso de mundialización de la producción, del mercado, de las
comunicaciones, de la cultura etc., se verifican dentro de un mundo unipolar conducido
por los EE.UU. El
carácter neoliberal del proceso no es un fenómeno inevitable, es
producto de los acontecimientos de la lucha de clases nacional e internacional
ocurrido en las últimas décadas. La
crisis del capitalismo de fines de los 60 y principios de los 70 planteó
como posibilidad la concreción de transformaciones revolucionarias, particularmente
en los países de la Tricontinental y de avances democratizadores en los
países desarrollados. El
auge revolucionario no logró resolver la crisis en su favor y empieza un
ciclo de derrotas y reveses para el mundo popular a nivel internacional, no obstante
la gran resistencia que este desarrolla frente a la agresión imperialista
y de las burguesías lacayas. Resistencia que se ve debilitada con el derrumbe
en el Este de Europa. La
contra-revolución neoliberal se instala a sangre y fuego en nuestros países
Esto no debe olvidarse, ya que hay sectores -en Chile, por ejemplo- socialdemócratas
e incluso socialistas que están en co-gobierno con la Democracia Cristiana
y que pregonan la "humanización" del neoliberalismo. El
capitalismo monopólico transnacional es a su vez desnacionalizante, jibariza
la soberanía de los Estados Nacionales y produce una marginalidad de tipo
estructural. No
obstante y aún en el marco de la globalización no existe un solo
tipo de economía a nivel mundial, ni esta se sitúa en una sola región;
en México por ejemplo, prácticamente en todos los países
de América Latina hay un área de economía transnacionalizada
y áreas de economía asociada a esta de carácter no monopólico
que trabaja mediante contratos, existe también un sector no monopólico
que trabaja generalmente para el mercado interno en moneda nacional; está
además la economía informal, el cuentapropismo que en algunos lugares
llega a ocupar hasta el 50% de la fuerza económicamente activa ,y la economía
tradicional o natural que se extiende sobretodo en las comunidades de pueblos
originarios. Esto
último es también un elemento importante porque muestra grandes
áreas económicas de importancia para la subsistencia de sectores
populares, donde pueden construirse formas coordinadas, cooperativas y alternativas,
que sirvan a su vez de retaguardia para las luchas sociales y políticas. Es
necesario señalar que cuando se habla de "conducción"
o "hegemonía" en la globalización, no se piensa en un
término absoluto, de hecho existen enormes contradicciones en este proceso,
incluso algunos teóricos hablan de "agotamiento de tiempo histórico",
de la "superposición de tres crisis latentes": la de superproducción
de mercancías, la de superproducción de capitales y la de superproducción
de población. Históricamente
el capital ha resuelto estas crisis con la destrucción masiva de fuerzas
productivas, eso fue la Primera y segunda Guerra Mundial, eso fue la guerra contra
Irak y contra Yugoslavia, a las que le sigue redistribución de mercados
y áreas de influencia; por lo tanto mientras las fuerzas emancipadoras
no logren aprovechar las crisis y las fisuras y contradicciones del sistema en
su favor, mientras no logremos la paz justa a la que aspiramos, los pueblos seguiremos
sufriendo el flagelo de las guerras imperialistas. Dentro
del campo de las contradicciones, la fundamental sigue siendo entre las fuerzas
productivas y las relaciones de producción; en las sociedades contemporáneas
la masa fundamental de la riqueza se sigue produciendo en base al trabajo asalariado. No
se puede pensar, aún a pesar de los inmensos avances científico-técnicos,
que la robotización, la miniaturización sean universales, estas
existen en el área de economía transnacionalizada; pero no olvidemos
tampoco que hay miles de millones de personas que nunca han hablado por teléfono
y ni sueñan con la Internet; esto tampoco es un detalle, ya que a veces
nos piden correo electrónico y ni siquiera tenemos computadores. Siguiendo
con el punto de las contradicciones de la transnacionalización, quiero
poner el ejemplo de la llamada "Guerra del banano" que se ha publicitado
como una guerra económica entre EEUU y la Comunidad Económica Europea,
lo que es una verdad a medias, ya que en realidad es una disputa entre las mega-transnacionales
donde las principales víctimas son los campesinos bananeros de América
Latina y del Caribe Oriental, no obstante en este caso como en el rechazo de la
Comunidad Europea a las leyes extraterritoriales como la Torricelli y Helms-Burton
se expresa la lucha entre los bloques económicos por los mercados. Todos
los fenómenos asociados a la globalización se dan también
en nuestra región, que sigue siendo considerada por los EEUU como su "zona
de seguridad e influencia", esto ha sido una constante histórica,
desde que empezó su expansionismo a fines del siglo VIII, que continúa
en el XIX con la Doctrina Monroe y el Panamericanismo, que ocupa todo el siglo
XX con la política del Buen Socio, del Buen Vecino, de la Alianza para
el progreso, de la Doctrina de la Seguridad Nacional y se proyecta al siglo XXI
con la consigna "Mercado+ Democracia", que debe concretarse a través
de la creación del ALCA (Area de libre comercio de las "Américas"). EEUU
necesita la estabilidad política y social de región para tener una
gobernabilidad viable en el resto del mundo, entre otras cosas para redefinir
una agenda con China, toda vez que la presencia de este país en el mercado
mundial no puede soslayarse, para reestructurar la ONU o crear otra instancia
más dócil a sus intereses. Para
lograr la estabilidad, el imperio usa diversas tácticas, siendo la fachada
común el discurso de defensa de la democracia , de los derechos humanos
y de su seguridad. Si
algunos pensaron que vendría una época de distensión,se equivocaron:
la US-Navy sigue haciendo ejercicios militares en la isla puertorriqueña
de Vieques, nuevas bases se han instalado frente a Venezuela, el Congreso de EEUU
aprueba un plan de intervención militar en Colombia, llamado PLAN COLOMBIA,
que al momento de su publicación era desconocido por el gobierno y el parlamento
colombiano y del cual no existía ni un ejemplar en español; un plan
que bajo el pretexto de la ayuda social y del combate al narcotráfico,
significa la intervención militar directa en Colombia, y una amenaza grave
para Venezuela, el movimiento popular en Ecuador, en el Oeste del Brasil y en
toda la región. Por
otro lado el ALCA pretende convertir a Nuestra América en una gran zona
franca, sin aranceles para los productos estadounidenses, donde la única
moneda circulando sea el dólar. La dolarización ya empezó
en Ecuador y recientemente fue decretada por el Presidente Fernando Flores en
El Salvador. Pocos meses antes el ultraneoliberal Carlos Menem se había
ofrecido voluntariamente a dolarizar la Argentina, lo que no se hizo por la gran
resistencia de los trabajadores de ese país. También
el imperio necesita deshacerse de algunos lastres del período anterior,
de separar aguas de los dictadores que ellos mismos impusieron; ya lo hizo con
Fujimori y con Pinochet apoyando la salida pactada y la "transición",
y desclasificando una parte de los documentos comprometedores, aconsejando la
creación de un sistema de bloques políticos funcionales, alternantes
en la dirección de los gobiernos. La
política imperialista y el entreguismo de las clases dominantes locales,
ha llevado a nuestra región a una situación crítica, asfixiada
por el pago de una deuda externa que se ha duplicado solo en 10 años, que
alcanza la sideral suma de 750.000 millones de dólares; en un continente
inmensamente rico, 45% de sus habitantes viven en la pobreza y 90 millones en
la indigencia, lo que aumenta la ingobernabilidad de la región. Nuestra
América, sin embargo, no entra derrotada ni desarmada al III Milenio, entra
con dos revoluciones; con la heroica y sabia Revolución Cubana y con la
joven y vigorosa Revolución Bolivariana, entra con la creciente conciencia
que solo el desarrollo de una cultura de la integración puede lograr un
equilibrio verdadero, entra con importantes focos de resistencia al neoliberalismo,
especialmente en Argentina y Ecuador ,en este último con importantes niveles
de unidad social y fisuras en las Fuerzas Armadas; entre con la persistente lucha
por la tierra y la libertad de los Sin Tierra brasileños y los zapatistas;
entra con el renacer de la cosmovisión y la propuesta de horizontalidad
de los Pueblos Originarios, entra con un Canal Panameño y con la amplia
lucha por la independencia de Puerto Rico. En
el plano teórico, crece la idea de la necesidad de trabajar por conocer
y estudiar todas las vertientes del pensamiento emancipador de Nuestra América,
porque estamos convencidos, que si nos hemos mantenido de pié y hemos podido
seguir construyendo, no ha sido porque "no tengamos nada que perder, salvo
nuestras cadenas" , sino porque tenemos una cultura de la resistencia, porque
tenemos razones y fundamentos propios, inspirados desde nuestras remotas raíces
libertarias, fortalecidos en más de 500 años de resistencia a todo
tipo de guerras imperiales, porque tenemos una "Carta de Jamaica" escrita
por el Libertador Simón Bolívar y un texto "Nuestra América"
de José Martí, donde se visualiza proféticamente lo que el
imperialismo sería para nuestros países; ni Bolívar ni Martí
vieron "progresismo"en la constitución de los EEUU, como lo hizo
el pensamiento liberal e incluso socialista de la época; finalmente porque
tenemos un legado ético y profundamente humanista, como el que pueden tener
los pueblos que han sufrido. Tenemos
confianza, pero estamos concientes que esto no es todavía suficiente para
contener la ofensiva imperialista que se da en todos los planos, como ellos mismos
dicen: "Los
alimentos son un arma en un mundo en guerra" "La
Unitet States Information Agency es nuestra agencia para librar la guerra cultural" "Las
mentes de la humanidad son un objetivo de la guerra" La
idea de la guerra va más allá de la necesidad económica de
destrucción masiva de fuerzas productivas, es una relación de violencia
que tiene además su origen en el biologismo y rasismo del imperio. Es
muy interesante analizar el proceso por el cual se va construyendo el consenso
para matar, como van transformando a la futura víctima en un peligro ,en
una amenaza, como van satanizando hasta hacerlos aparecer ante la opinión
pública como "merecedores" de castigo, como van dividiendo, neutralizando
y debilitando, hasta que todo aparezca como un acto de justicia...después
una que otra verdad sale a la luz, pero siempre demasiado tarde. Es
necesario profundizar en estos mecanismos, en como delimitan el campo de tu pensamiento,
hasta hacerte funcionar en su propia lógica, en como manipulan los datos
cuantitativos acostumbrándote a evaluar los hechos dentro de un rango determinado;
como han logrado imponer una repugnante ética geográfica; como han
legitimado la fórmula de "pueblo enemigo" (Enemy People War);
como a través de los diversos mecanismos de la esfera económica
y financiera en general, se han invisibilizado a los ojos de los pueblos, de modo
que no es fácil identificar claramente al imperialismo detrás de
los bancos, de las asociaciones de capital etc. Creo
que también debemos asumir nuestra falta de independencia teórica;
del hecho que vamos usando un edificio conceptual que nos es ajeno, que no representa
nuestra realidad. Para identificar esa realidad tenemos que ser parte del intelectual
orgánico, tenemos que ser parte de la lucha misma. Nosotros
hablamos de una "Guerra Fría" que, por lo menos en el Sur nunca
existió como tal; recordemos que durante la llamada "Guerra Fría"
ocurrió Playa Girón, la invasión a Guatemala, Santo Domingo,
Granada y Panamá, ocurrieron los golpes militares en Brasil, Argentina,
Bolivia, Chile, Uruguay, Paraguay para nombrar solo algunos episodios; hablamos
también de "Guerras de Baja Intensidad" cuando para un torturado
no existe la baja intensidad, ni para más de 100.000 Desaparecidos, ni
para las víctimas de los Escuadrones de la Muerte y de la guerra sucia. Además
de eso pienso que este relativo empobrecimiento teórico tiene que ver con
el esquematismo y el reduccionismo que afectó un cierto enfoque de las
ciencias sociales en el siglo que recién finaliza, comprensible en parte
porque surgen de la confrontación al positivismo e idealismo; la sobredimensión
del factor objetivo-económico que relegó a un segundo plano el carácter
antroposociogenético de los procesos históricos, que subvaloró
el rol del factor subjetivo, de la conciencia, que desechó incluso aspectos
relevantes de la teoría marxista como la teoría de las "necesidades
radicales", elementos que vuelven a replantearse en la concepción
del Hombre Nuevo de Ernesto Guevara y que debemos salvar para futuras construcciones. Conocemos
al imperialismo y resistimos su guerra permanente, esa guerra que hizo decir al
Embajador de EEUU en Chile, Edward Korry cuando triunfó el Presidente Allende: "Ni
un solo tornillo ni una tuerca se permitirá llegar a Chile bajo Allende.... Haremos
todo lo que esté a nuestro alcance y dentro de nuestro poder para condenar
a Chile y a los chilenos a la mayor depravación y pobreza..."
Y
frente a ese "Norte revuelto y brutal que nos desprecia " y mata, casi
como una propuesta, reafirmar lo que una pobladora me dijo en una Escuela Popular
el año pasado: "Aquí
el único descubrimiento que habrá, será cuando nos descubramos
a nosotros mismos". Resumen
de ponencia presentada por Maria Rojas; Grupo deTrabajo Pensamiento Propio,Chile
a Conferencia Internacional "La unipolaridad y los desafios del III Milenio".
Resumen de ponencia presentada a la Conferencia Rosa Luxemburgo
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