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Es cierto que cuando logramos deshacernos
del tirano (aceptémoslo así….es
solo un modo de decir)… alcanzamos
a alegrarnos…pero ya al poco andar
de nuestra democracia light…. entre
tristes, escépticos y/o desencantados….nos
percatamos que -definitivamente- la alegría
no había venido. Tal vez nos habían
metido la puntita, como dijo un amigo
muy mal pensado…yo no se si a uds.
les sucedió así, pero lo
que es a mi, ello…ese esbozo de
alegría…me dejó con
gusto a poco… sigo pensando que
nos merecemos bastante mas… Escribo
esto porque tengo una muy fuerte sensación
de que -tal vez- hoy día nos encontramos
viviendo un proceso de transformaciones
de emociones colectivas tanto o posiblemente
mas “potente” que la alegría
pasajera de aquel 5 de Octubre y los meses
posteriores. Creo que lo sucedido en los
últimos dos meses merece observarse
muy atentamente porque abre espacios al
optimismo…y ello es muy importante
en un país peligrosamente marcado
por la resignación. El sorpresivo
y acelerado proceso de (re)instalación
colectiva de la enorme dimensión
de Allende…el modo como el país
“con-memoró” (interesante
ello….alude a construir memoria
en común) los 30 años de
la traición…son “eventos”
que en mi modesto entender…o si
se prefiere…en mi modesto sentir…están
abriendo caminos para una alegría
mas duradera…y ello le haría
muy bien a nuestro tan pretencioso y autoreferente
chilito. Me explico.
Reconciliación es una palabra que
–me imagino que al igual que a mucho
de uds- no me gusta en absoluto. Mas bien
me carga…. la encuentro vacía,
“gastada” y con un sabor mas
de iglesia que de comunidad. Y sin embargo
algo de ello sentí cuando –no
sin asombro- me encontré en la
TV con el heroico (y hasta ahora públicamente
desconocido) defensor de La Moneda hablando
al mismo nivel que el General Palacios,
su destructor….(seria interesante
trabajar la paradojal metáfora
del Palacios comandando el ataque al Palacio…pero
si entramos allí….nos despeinamos…así
que mejor pasemos).
Las Grandes Alamedas por las que nos pasearemos
los hombres libres solo se podrán
abrir cuando nuestras conversaciones se
hallen también abiertas…y
sostengo que en la metáfora de
ese encuentro GAP-PALACIOS se puede (y
se debe) leer el inicio de esa “apertura
conversacional”…Yo se muy
bien que a Palacios nunca se le impuso
silencio…pero pienso que –hoy-
no es ello lo importante. Lo realmente
interesante es el proceso de (re)instalación
pública del otro relato. Lo novedoso
radica en haber escuchado los dos relatos.
Lo que está transformando la emocionalidad
del país tiene que ver con que
un cierto “allendismo” ahora
circula libre, pública -y por primera
vez altivamente- en nuestros diálogos
y vivencias cotidianas. Toda la (buena)
parafernalia mediática de la que
acabamos de salir… ya lo posibilitó.
De nosotros depende ahora continuar mas
profundamente dicho proceso. Dejemos de
lado por el momento la espectacularidad
que los medias le imprimieron. Evidentemente
los medias no podían sino “cheguevarizar”
a Allende. ¡¡¡Allende,
compañero Superstar!!! fue el creativo
titular de algún The Clinic de
éste periodo para apuntar a aquello…
es claro…. la lógica del
raiting en la que los medias operan no
les permite otra cosa que hacer espectáculo
de todo lo que tocan. También pasemos.
A mi juicio lo realmente novedoso -y que
abre espacio al optimismo- es la constatación
de que Allende ya se instaló –y
con gran altura- en el imaginario colectivo
del país. Y recordemos que de Allende
en este país hasta hace muy poco,
se hablaba también muy poco….de
un lado, unos tenían temor…sus
propios camaradas estaban a la defensiva…callaban
bajo el cobarde (pre)supuesto de “no
dividir al país”. En el otro
bando, a Allende (y que decir de los GAP)
lo habían transformado en satanás…e
incluso peor. Como la satanisación
la hicieron “los malos” no
es mi problema. Quiero decir que, qué
Pinochet y sus acólitos satanisaran
a Allende, no me sorprende…. finalmente
esa es (fue y será) su “pega”.
Sin embargo fue el temor de mis ex –
camaradas (¡¡¡me encanta
poder decirlo así… ¡¡¡EX
- camaradas!!!) lo que me alejó
de ellos porque esa actitud connotaba
su propia ceguera. Ese silencio, oportunista
y cobarde, es solo una muestra mas de
la estructural incapacidad de toda la
izquierda (la Gladys incluída)
para entender los procesos de cambios
culturales. En general toda la política
oficial nunca se ha preocupado por entender
la dinámica de los cambios culturales.
No entienden nada…porque ello no
les interesa….no tiene “rentabilidad
política” en el estrecho
cortoplasismo en el que se mueven. Y la
prueba está allí…..porque
precisamente fue aquello que creían
que “dividía”…lo
que generó justamente lo contrario.
Para mi es indudable que haber podido
observar a defensores y atacantes de La
Moneda (es mucho mas que ello, yo lo sé…pero
es la metáfora que estoy utilizando)
compartiendo un mismo espacio publico…y
en igualdad de condiciones, es un gran
paso adelante en aquello que mis ex-camaradas
llaman “la unidad de los chilenos”.
Mis ex-camaradas no entienden nada porque,
pragmáticos como confiesan ser,
solo les interesa moverse (y no lo hacen
bien) en el corto plazo electoral. Y los
procesos de estabilización de nuevas
emociones colectivas, es decir, los cambios
culturales profundos…nunca pueden
ser vistos en el corto plazo…es
mas, generalmente hay que hacer paréntesis
de oportunismos estrechos para poder mirar
en dimensiones mas amplias y entonces
agregar complejidad con la mirada. Dejemos
esto también hasta aquí,
porque nos desviaría hacia una
reflexión sobre los nexos entre
Política, Cultura y sobre todo
Etica que, siendo absolutamente necesario
para “reencantar” la política,
no es el objetivo de estas líneas.
Para mi es muy claro que no fueron ni
los partidos ni tampoco el gobierno los
que “gatillaron” aquel cambio
en la tonalidad emocional del país
que aquí estoy insinuando. Como
se trató de un proceso tele-comandado
por los medias, esa transformación
tiene ribetes evidentes de “espectacularidad”…
de acuerdo…. también concedo
que ello debe prestarse a sospechas….
pero pienso que debemos centrar la observación
en otra de las características
que presenta ese fenómeno…me
refiero a su espontaneidad. Yo no se si
yo estoy muy embalado pero no dejo de
ver algo de efecto “bola de nieve”
(efecto “papillon” –
mariposa, diría Prigogine) en lo
que estamos viviendo. Y es eso lo que
me abre al optimismo. Es la aleatoriedad,
lo azaroso… lo imprevisible. Tan
imprevisible como el otro gran “evento”
que transformó profundamente la
emocionalidad de nuestro país.
Me refiero al “Gracias Lady Di por
el favor concedido”. Porque Pinochet
preso en Inglaterra fue también
otro imprevisible. Estoy convencido que
hay mucho de inesperado en el modo como
este sentimiento “allendista”
se encarnó e impregnó tan
aceleradamente en el país. Los
medias fueron “desbordados”
porque ya circulaba entre “la gente”
una cierta “emocionalidad”
que “resonó” con lo
que ellos estaban difundiendo…Esa
emocionalidad latente es la misma que
mis ex –camaradas desecharon….quitándole
así el culo…no a la jeringa…
sino a Allende. Y sin embargo…los
medias (en lógica de raiting…
de acuerdo) lo despertaron. Lo que importa
finalmente es que ahora está aquí,
instalado entre nosotros. A partir de
allí el movimiento seguirá
su marcha, con sus dinámicas, sus
ritmos y sus vaivenes…De nosotros
depende entonces…empujarlo mas…
estabilizar aún mas fuertemente
su irreversibilidad…con nuestras
actitudes… con nuestros diálogos
y conversaciones. En ello radica mi optimismo.
¿Estaré equivocado?….
¿Será que nuevamente nos
están metiendo la puntita?…..
Quiero muy fuertemente creer que ésta
vez no será así. Por ello
me permití compartir estas reflexiones.
Me lo sugirió el Jorge y a mi me
pareció una posibilidad ética…una
modesta contribución a este proceso…
y desde luego mi “con-memorización”
de Allende… mi homenaje a su persona
y a su gesto final.
Septiembre 2003.
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