BREVE NOTA SOBRE LO TRÁGICO EN MEMENTO
Por Javier Rojahelis

  página principal
sepiensa.cl
sugierenos artículos para ser publicados

Christopher Nolan aborda en su segundo largometraje el problema de la mirada y la readecuación de lo trágico a la pantalla del cine. Un intento que ciertamente muchos ven como un azar, una feliz coincidencia o simplemente como el residuo de un juego de efectismos, pero que ciertamente dada la contundencia de claves que se cumplen no es posible mirarlo tan sólo como eso.

Leonard, el personaje central interpretado por un correcto Guy Pearce, es el punto de vista que nos acompaña a lo largo de todo el relato como filtro de lo que sucede. Sin embargo, su propia incapacidad para generar una linealidad de largo alcance de sus experiencias permite que dicho punto de vista se transforme en varios de puntos de vista, debido a que en cada secuencia el personaje debe volver a construir su visión de mundo a partir de los elementos que encuentra o que él mismo se ha autoenviado desde un pasado inmediato.

Uno de los efectos que impiden entrar completamente en la subjetividad del personaje es su propia focalización que resulta múltiple en la medida que el mismo acontecimiento pareciera ser contado de distinto modo. Cosa que es más que nada producto de que los gatillantes de algunas escenas son contados después de que éstas se han mostrado generando un cambio en la percepción que el espectador tiene de ellas. Recurso que para muchos no es más que un burdo remedo de la idea de “Viaje a la semilla” o de otros intentos de alterar la cronología narrativa.

La estructuración narrativa desde el final hacia el inicio no es nueva, ya Harold Pinter en “Betrayal“ (su pieza teatral adaptada para el cine por el británico David Jones en 1983) lo había realizado para mostrar cómo se destruía la amistad entre dos amigos cuando uno de ellos se convertía en amante de la esposa del otro. Sin embargo, en dicho caso, la inversión narrativa sólo servía para ironizar sobre las situaciones fraternales que el espectador veía conociendo de antemano los sucesos que sucederían después. Por lo tanto, el espectador adquiría un cierto poder omnisciente sobre el personaje, efecto que justamente lo alejaba generando la apreciación irónica de las situaciones.

En el caso de “Memento”, en cambio, la inversión narrativa que plantea Christopher Nolan cumple una función esencial a la hora de conectar al espectador con el padecimiento del protagonista. En vez de alejarlo de la situación, lo sume en el mismo problema de Leonard, es decir, en la incapacidad de saber de dónde proviene la situación presente. Así desde las primeras escenas, el espectador asiste a una serie de imágenes de las que se desconoce su origen previo, es decir, el espectador comienza a experimentar algo similar a cuando el propio Leonard se encuentra repentinamente frente a situaciones de las que ha olvidado su procedencia o su razón de ser. Por ejemplo, la escena en un baño, en la que Leonard se encuentra con una botella de whisky en la mano pensando que tal vez ha bebido cuando, en realidad, se trata de un objeto contundente que previamente ha elegido para golpear a un sujeto. Esto último sólo lo llega a saber el espectador después de haber vivido junto con Leonard la ignorancia de saber por qué tenía la botella en la mano. Entonces, la única ventaja del espectador frente a la experiencia de Leonard es que puede, pese a la ignorancia inicial, armar una línea temporal. Cosa que no impide igualmente entender que uno de los rendimientos esenciales de la estructura narrativa de “Memento” es romper con las causalidades, dejando un aparente hado como el medio responsable de los acontecimientos que se suceden.

Incluso cuando se pretende encontrar dicha causalidad ésta es finalmente destruida... en tal sentido resulta magnífica la utilización del relato en blanco y negro en el que se dan lo que serían las pistas para entender el presente de Leonard... la suerte de parábola de Sammy Jankis (otro supuesto sujeto que padece de memoria de corto plazo) y los datos en torno a sus métodos para sobrevivir y mantenerse firme en la búsqueda del asesino de su esposa... todo eso se deshace en las revelaciones finales que no alteran en todo caso el proceso desencadenado. En este caso, no está el efectismo de un final que vuelve irrelevante el camino recorrido (como sería el ejemplo más citado de (“Sexto sentido”)... al contrario, cada unidad de narración en que se constituye la cinta (al modo de una gran caleidoscopio) mantiene su propia interpretación. De hecho, lo que en “Memento” aparece como una resolución no lo es en ningún caso... sólo establece el comienzo de una apuesta y la toma del personaje de su carácter de héroe trágico: su voluntad siempre lleva a que sus decisiones se reviertan en situaciones no buscadas ( o bien en hechos cuyo cálculo nunca resulta verificable) y su procesión, más encima, a lo largo de la historia transcurre con las ropas de un muerto.

Recordemos que la esencia del héroe trágico es ser una suerte de doble... como la estatua de un muerto que invoca el alma del que yace lejos. Así también Leonard se ve a sí mismo como la invocación de una identidad que se reenvía desde el pasado, desconociendo que en el presente la oblicuidad en dicha identidad se mantiene aún en lo que se reconoce como recuerdo.

Articulos relacionados

La dimensión física del misterio, Hernán Silva Arriagada.
Las resonantes mansiones del dios subterraneo. Mario Sobarzo.
LA CRISIS DE LA MEMORIA Y EL PRESENTE QUE HUYE, Mario Sobarzo

EL OÍDO Y SU FALLA, Mario Sobarzo.
El retrato de la Memoria Javier Rojahelis
El Doble Juego de la Verdad o la Ironía como Hybris, Mario Sobarzo.
•  
Breve Nota sobre lo trágico en Memento, Javier Rojahelis.

Visita la página de Especiales Sepiensa.cl
Insomnia
El doble juego: El inconsciente despierto o la conciencia dormida. Hernán Silva Arriagada
La tragedia de lo Político. Mario Sobarzo
INSOMNIA: La nueva procesión trágica de Nolan. Javier Rojahelis B.

Batalla Real

Artículos sobre Batalla Real.
Galería de Fotos batalla Real.
información sobre la película.
Fondos de Escritorio
deja tus comentarios en nuestro Foro de Debate
deja tus comentarios en el Pizarrón de mensajes opina sobre este articulo!!
 

Imprimir
esta página
responsabilidad sobre los contenidos
los contenidos de los artículos publicados en Sepiensa.cl son de exclusiva responsabilidad del Autor y no representan necesariamente el pensamiento del Equipo Editorial.
reproducción de los contenidos de este artículo
Para reproducir, total o parcialmente, el contenido de este artículo debe solicitar previamente autorización a editor@sepiensa.cl indicando el medio, digital o impreso, en que se realizará la publicación.
Sepiensa.cl ;Av. Santa María 349 dpto 41, Santiago Centro, Chile. Fono/Fax: (562) 6385140
Sitio Web desarrollado por ©NUMCERO-multimedia - 2003 [webmaster]